Docencia
Desde hace varias décadas, la educación ha superado definitivamente el límite del recinto escolar para pasar a formar parte activa y sustancial de la vida sociocomunitaria. Ya no sólo se aprende en la escuela. La necesidad de educación y de formación acompaña a la persona a lo largo de todo el ciclo vital y en muy diversas situaciones. Por otro lado, hoy en día se consideran a las organizaciones como instituciones de carácter educativo, atendiendo a la importancia que los procesos de formación permanente están adquiriendo.
A causa de la complejidad del diseño y desarrollo de procesos educativos en ámbitos y en poblaciones tan diversos, las instituciones y empresas piden profesionales expertos en el tema. Este profesional es el pedagogo.
Según el Real Decreto 915/1992, de 17 de julio, el pedagogo es aquel profesional de la educación "dedicado a la prestación de servicios y tareas de análisis, organización y desarrollo de sistemas y procesos educativos". Por tanto, el objetivo general de la licenciatura en Pedagogía es formar profesionales expertos en sistemas y procesos educativos. Concretamente, estos estudios capacitan a los estudiantes para desarrollar las siguientes funciones:
Estas funciones pueden desarrollarse en dos grandes campos, que abarcan ámbitos de intervención diferenciados:
De acuerdo con lo que se ha expuesto más arriba, los alumnos de Pedagogía reciben una formación teoricopráctica, de carácter generalista, que los capacita para desarrollar las funciones básicas en campos diversos, es decir, una formación de base amplia orientada a la práctica profesional. Esta formación se estructura en dos ciclos: en el primero (los tres primeros cursos de la licenciatura), el alumno recibirá una formación básica y fundamental; en el segundo ciclo, se iniciará una formación especializada mediante la optatividad, que, evidenemente, deberá continuar, si lo desea, una vez acabada la carrera.
Atendiendo a la vinculación de estos estudios con las humanidades y las ciencias sociales, se recomienda que los estudiantes de la etapa secundaria que quieran cursarlos trabajen especialmente estas áreas. También es recomendable poseer unos conocimientos elementales de estadística, que posteriormente se ampliarán en la carrera y constituirán uno de los recursos para la investigación en educación.
El buen dominio del inglés le facilitará al alumno conocer de primera mano las publicaciones de los nuevos avances científicos en el campo de la educación.
Los alumnos de la carrera de Pedagogía deben tener presente que, como futuros profesionales de la educación, adquirirán una gran responsabilidad social, ya que se trata de uno de los servicios universales más importantes para el ser humano. Por eso queremos alumnos responsables y sensibles con los temas de actualidad y con un buen bagaje cultural. La lectura de libros, revistas y periódicos de calidad les ayudará en la necesaria formación de una opinión independiente, crítica y fundamentada, imprescindible para hacer el análisis de la realidad socioeducativa que todo pedagogo debe ser capaz de realizar.
Lo mismo sucede con el uso de las redes telemáticas. Es interesante que nuestros alumnos participen en foros y chats de interés educativo. Formar parte de comunidades virtuales de aprendizaje y desarrollar las estrategias del buen uso de las redes, que irán aprendiendo durante los estudios de Pedagogía, son actividades que no deben dejar de practicar y aprender.
Además, la vinculación al Colegio Oficial de Pedagogos de Cataluña -en calidad de estudiantes- les dará una dimensión más cercana a la relación teoría -práctica.
El alumno realiza las prácticas en el primer cuatrimestre del tercer curso (Prácticum I) y en el primer cuatrimestre del quinto curso (Prácticum II).
El Prácticum I consta de 6 créditos y constituye una aproximación al mundo profesional del pedagogo mediante la participación del estudiante en un conjunto de actividades como, por ejemplo, conferencias, seminarios y visitas guiadas a diferentes centros, instituciones, servicios o empresas donde exista esta figura profesional.
El Prácticum II supone la inmersión del alumno en el centro, institución y servicio que haya escogido. Las tareas que deberá realizar en esta fase del Prácticum serán observar la tarea profesional del pedagogo, diseñar un programa de intervención educativa y aplicarlo y evaluarlo, siempre con la guía y el asesoramiento del tutor de la institución, donde haga las prácticas, y un profesor-tutor de la Facultad.
Finalmente, el alumno deberá presentar una memoria de las prácticas de la que será evaluado.
Si tenemos en cuenta las funciones y las cruzamos con ámbitos de trabajo o intervención que hemos mencionado en apartados anteriores, obtendremos una buena aproximación de las salidas profesionales del pedagogo/a:
a) Educación formal
b) Educación no formal
Otras:
Perspectivas: el futuro profesional de los pedagogos evoluciona positivamente. Por un lado, porque se están recuperando ámbitos de trabajo que hasta ahora ocupaban otros profesionales. Por otro lado, la creación de un colegio profesional propio comporta la existencia de un organismo público que vela por defender la profesión y de los ámbitos de trabajo, además de proponer nuevos. También se debe tener presente que con los cambios provocados por las tecnologías de la información y la comunicación, se está produciendo una evolución hacia una sociedad del aprendizaje a lo largo de toda la vida, lo que abrirá nuevos ámbitos de trabajo para los profesionales de la Pedagogía en el futuro.
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