Docencia
En el estudio del comportamiento humano se deben tener en cuenta las aportaciones de ciencias como la biología, la sociología, la estadística, etc., que abarcan tanto el comportamiento observable (verbal, gestual, mímico, etc.) como el no observable (pensamiento, cognición, etc.), en función del contexto donde se produce y de las características propias del sujeto. Esto lo hace el/la psicólogo/a.
Y no sólo pretende describir cómo es el comportamiento, sino explicarlo y mejorarlo para facilitar la máxima realización personal y social.
Vinculado a las humanidades y sin renunciar a la relación con los campos de las ciencias sociales y de la educación, el estudio de la Psicología ha establecido vínculos con las ciencias experimentales, particularmente con las ciencias de la salud, y también se ha implicado con la ciencia cognitiva y el desarrollo de la ingeniería del conocimiento.
La licenciatura en Psicología, pues, destaca por la tarea formativa e integral de profesionales que responden a las demandas del entorno, incrementando la prestación y el intercambio de servicios con instituciones y profesionales, ya establecido mediante el Prácticum y convenios con organismos, y sobresaliendo en la calidad y rigor que da lugar a más proyección externa.
Justo por eso, la titulación da una formación teoricopráctica con una orientación generalista que facilitará a los licenciados para el trabajo, procurando que su formación práctica (el 30% de la carga lectiva de la carrera) y teórica sea adecuada a las necesidades del futuro profesional. La formación se complementará con un Prácticum (prácticas externas) que supondrá un elemento esencial en la formación del estudiante y que le permitirá trabajar, entre otros, en campos de la psicología social, industrial o clínica.
Como se puede comprobar, el plan de estudios de la URV proporciona los conocimientos necesarios para la formación en el campo de la conducta humana y de los grupos sociales, facilitando las herramientas para llevar a cabo una análisis meticuloso del desarrollo físico, intelectual, emotivo y social del individuo. Se trata de un plan de estudios en el que la dimensión práctica es muy importante en nuestra carrera, ya que hay una voluntad decidida a conseguir una preparación academicocientífica que facilite la inserción al mundo laboral. Así, las prácticas no se realizan sólo en clase, sino que se incluyen trabajos experimentales en los diferentes laboratorios que tiene la Facultad, trabajos con ordenadores, en aulas específicas, etc.
Se recomienda a los estudiantes cursar asignaturas de estadística y de biología humana.
En la licenciatura de Psicología de la URV es conveniente tener conocimientos de estadística, ya que la psicología trabaja en la medida y el análisis de los datos.
Queremos personas activas y que quieran interactuar con otras personas y situaciones, que participen de manera que les facilite un mejor conocimiento del entorno y del ser humano.
Convendría que los estudiantes dominaran otro idioma, principalmente el inglés, para conocer de primera mano las publicaciones de los nuevos progresos científicos.
Necesitamos personas con capacidad de observar, analizar y evaluar los comportamientos, o que quieran aprenderlos, aplicando los procedimientos más adecuados que les permitan analizar el comportamiento en diferentes contextos.
Proporcionaremos al estudiante una serie de habilidades muy variadas, como aprender por él mismo, de manera que sea una persona que se conozca a sí misma, que sea capaz de analizar su comportamiento y de ordenarlo, sistematizarlo, controlarlo y regularlo, de ejercer la autocrítica, la autocomprensión y la autoevaluación. Todas estas herramientas permiten al alumno conseguir un equilibrio y una autonomía personal, además del control emocional necesario para enfrentarse a la intervención de sujetos y grupos.
También enseñaremos a los alumnos a comunicar, a mediar en conflictos, a aplicar tests y extraer resultados, a integrarse en grupos, a observar, a comprender e interpretar el comportamiento de los otros en situaciones individuales o de grupo, en cualquier contexto en el que se produzcan, y a aprovechar los conocimientos ajenos en el momento de intervenir, para modificar o instaurar nuevos comportamientos, y establecer perfiles profesionales que se ajusten a los requisitos de los puestos de trabajo.
Los futuros licenciados sabrán discriminar el comportamiento normal y el anormal, entender los cambios, valorarlos objetivamente y establecer hipótesis, trabajar en equipo y ser unos profesionales abiertos y flexibles.
Dentro del plan de estudios de Psicología de la Universidad Rovira i Virgili, el Prácticum es una asignatura troncal de 9 créditos de segundo ciclo de la licenciatura (en 5º curso dentro del itinerario curricular). Se define como: conjuntos integrados de prácticas a realizar en centros universitarios o vinculados a las universidades por convenios o conciertos que pongan en contacto a los estudiantes con problemas de la práctica profesional. Podría ser, también, total o parcialmente de investigación.
Podemos entender el Prácticum como un conjunto de actividades sistematizadas en el que toman parte las instituciones universitarias (profesores y alumnos) y las organizaciones colaboradoras con la finalidad de poner a cada alumno/a en contacto con el mundo profesional.
El objetivo general del Prácticum es poner en contacto a los estudiantes con la práctica profesional del psicólogo/a, para poder aplicar los conocimientos adquiridos en la Universidad y equilibrar así la formación teórica y práctica.
Más concretamente, se trata de ofrecer a los estudiantes la posibilidad de observar y analizar alguno de los contextos en los que se podrá desarrollar su trabajo en el futuro, de manera que puedan tener un conocimiento vivencial de la labor profesional del psicólogo/a y de los métodos utilizados, así como de los aspectos que integran la actividad profesional (servicios, programas, organización, funciones, deontología, etc.) y las características de las personas o de los grupos objeto de intervención.
Este objetivo general del Prácticum se enmarca en un objetivo todavía más amplio: conectar la Universidad con el mundo profesional, incorporando a los profesionales de la Psicología en la formación de los licenciados y ofreciendo un marco de colaboración e intercambio entre ambas instituciones (Universidad y centro profesional), al mismo tiempo que se favorece la inserción de los estudiantes en el ámbito laboral.
Es importante, también fomentar una actitud crítica del estudiante sobre las diferentes alternativas de trabajo. Por eso, será fundamental en este proceso de aprendizaje que el alumno pueda poner en relación los conocimientos teóricos y prácticos y contrastarlos a través de la participación en el proceso de planificación de las prácticas y la reflexión. Todo eso le permitirá reflexionar a través de la práctica sobre las funciones y las responsabilidades de la profesión elegida y extraer consecuencias de las realidades prácticas no previstas en la teoría.
La estancia de los estudiantes en los centros de Prácticum deberá ser como mínimo de 135 horas, para cubrir los créditos troncales correspondientes en función de la plaza de prácticas asignada, el alumno deberá conseguir los siguientes objetivos:
Los psicólogos podrán ejercer su profesión en hospitales y centros de salud, escuelas y centros educativos, ámbitos laborales, empresas, industrias y otras organizaciones, servicios sociales y jurídicos, centros universitarios y de investigación, además de otros ámbitos más recientes: seguridad vial, comunicación, deporte, medio ambiente, ergonomía y cultura.
Si hablamos del campo clínico, los psicólogos pueden desarrollar tareas de diagnóstico (aplicar tests, realizar entrevistas clínicas, etc.) para determinar la existencia o no de patologías, aplicando programas que faciliten la mejora de los pacientes. Y como que la formación no se limita a las patologías mentales, también puede trabajar en las sociales, como las inadaptaciones graves. Es por eso que en su campo se incorpora también la reinserción social de las personas.
Trabajando conjuntamente con los psiquiatras, los titulados de la URV colaboran en el diagnóstico y tratamiento de las diferentes patologías. Piensa que la sociedad pide cada vez más la prevención y la intervención psicológica en los hábitos sociales (alcoholismo, tabaquismo, etc.) y toxicomanías.
Por otro lado, en el campo social, los psicólogos pueden desarrollar diversos estudios, como es el de las tendencias de los consumidores, de mercado, de opinión pública, etc., aplicando los conocimientos sobre técnicas de entrevista, de elaboración de encuestas y de estadísticas para analizar datos.
En el terreno jurídico, se debe contar con el psicólogo para hacer peritajes laborales, civiles (matrimoniales, incapacitaciones, etc.), introduciéndose también en el campo de la criminología y victimología. Y en el campo de la comunicación y publicidad, donde cada vez hay más demanda, la tarea del psicólogo resulta muy importante.
En la empresa, resultará esencial para mejorar el funcionamiento y la organización, ya que el psicólogo deberá confeccionar perfiles profesionales para situar a las personas en los puestos de trabajo más adecuados, participará en la selección y formación inicial y continua, en la prevención de riesgos y ergonomía, etc.
En cuanto al campo evolutivo, la prevención (diagnóstico de posibles trastornos del desarrollo) resulta una de las funciones propias de los psicólogos, ya que resulta muy conveniente actuar antes de la aparición de retrasos de desarrollo y/o aprendizaje. La estimulación primeriza es un claro ejemplo del trabajo de psicólogo desde la vertiente del desarrollo. No se puede olvidar que en determinadas etapas de la vida, como es la adolescencia, el psicólogo debe dar el apoyo necesario para facilitar los procesos de construcción del sujeto, como: identidad, autoconcepto, autoestima, etc. Pero su campo de actuación se amplía con el alargamiento de la vida, cada vez más el/la psicólog/a deberá atender a la tercera edad y a los procesos involuntarios que se producirán a lo largo de las últimas etapas de la vida, ayudando a mantener la misma calidad de vida.
Finalmente, es necesario que los psicólogos tengan en cuenta el campo educativo, que les permitirá realizar, además de tareas semejantes a las del psicólogo clínico, el estudio de los alumnos de una clase para que reciban los tratamientos más adecuados o bien actuar individualmente, si es el caso, haciendo adaptaciones curriculares. También forma parte de su trabajo la rehabilitación y acogida de los niños y adolescentes en los centros de tutela. Sin olvidar la mejora de las relaciones interpersonales en el centro, desde una vertiente más educativa y, de forma genérica, interviene en los procesos de enseñar y aprender. Esto significa que puede ayudar a analizar la adecuación o no de los objetivos y de los contenidos de aprendizaje en la clase, analizar la idoneidad o no de los métodos pedagógicos, dando el soporte necesario para la prevención del fracaso escolar.
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